Monday, August 17, 2009
VISIONARIO
Thursday, August 13, 2009
MIEDO A VOLAR
Y ahí estaba el día de antes. Me fui a comer con unos amigos y prolongué la sobremesa por aquello de posponer el momento de hacer las maletas
Dos años sin volar. De madrugada, me despierto, enciendo la tele y un pitillo. Reponen un reportaje sobre mujeres piloto. Nos suben a la cabina mientras una mujer perfecta (de la que nunca me enamoraría) nos explica la seguridad de los vuelos comerciales, el avión como cámara de Faraday invulnerable a las tormentas, las turbulencias que no afectan a la aerodinámica del aparato, los preciosos amaneceres desde la cabina… No me creo nada y temblaré como un chiquillo durante el despegue.
Está claro que es el medio de locomoción más seguro, que diariamente se suben a un avión miles de personas, que si algo falla ni te enteras del hostión, que tal y que Pascual… Pero según se va acercando el momento de subirme se me seca la garganta, se acelera el pulso y me disgusta que me den conversación: bastante tengo con mis pensamientos de pánico.
“Creo que no podría ser uno de esos ejecutivos que se pasan la vida de aeropuerto en aeropuerto” le digo a mi hermano por aquello de destensar el ambiente. Los dos vuelos resultan de lo más tranquilos. Tengo la certeza de que hay pilotos buenos y pilotos cabrones que a la que ven un banco de nubes se lanzan en picado a bambolear al pasaje. Me tocan dos de los buenos y sin embargo las manos me sudan como a un mal jugador de poker.
Me pregunto por mi miedo a volar. Antes no lo padecía pero un año, volviendo de trabajar en Mallorca, nos tocó atravesar la dichosa “gota fría” del Mediterráneo y aquello se bamboleaba como una atracción de feria. Mi compañera de asiento me aconsejó un lingotazo de whiscky pero no es plan buscarse nuevas excusas para beber. En realidad, no se trata de temor a la muerte, sino de miedo a no poseer el control; de que si aquello dice “para abajo” poco puedes hacer, salvo gritar.
Ya en Dublín, degustando una pinta, pienso que el vuelo ha merecido la pena, que no fue para tanto y que de otro modo no podría disfrutar de una ciudad tan estupenda. Pero aún queda en mi cabeza el miedo postergado al vuelo de vuelta.
Tuesday, August 11, 2009
CAFÉ IRLANDÉS
Tuesday, July 28, 2009
¡FIESTA!
EN LA GLORIA...
Disculpen ustedes, pero mis neuronas reclaman unas vacaciones mientras servidor las obliga a un último esfuerzo y se rebelan en forman de chiste fácil. Ahí les dejo con otro vídeo de irlandeses. Obsérvese la sutil utilización de la marca de agua.
Sunday, July 26, 2009
Wednesday, July 22, 2009
ES PERFECTA
Monday, July 20, 2009
PRENSA ESTIVAL

http://www.20minutos.es/noticia/481899/0/nogmo/nazi/polemica/
La imagen no deja lugar a dudas de la ideología ária del pitufo.
Tuesday, July 14, 2009
AYER ME PERDÍ A JOHN FOGERTY
Monday, July 13, 2009
ANDENES
De siempre me han gustado las estaciones, especialmente las de tren con su continuo trajinar de viajeros llenos de expectativas y anhelos. He vivido momentos maravillosos y desoladores sobre un andén de tren.
La semana pasada llevé a mi madre a la estación de Chamartín y me encontré que el acceso a pasajeros se realizaba desde el vestíbulo, privando a los acompañantes de la posibilidad de acceder a los andenes.
Supongo que habrá poderosos motivos logísticos y de seguridad para tal organización pero me parece desastrosa. Ya nadie disfrutará de la tensión de cuando subes a un tren que no te corresponde, esperando secretamente que arranque contigo dentro; no habrá ese último te quiero susurrado a través de una ventanilla; ni carreras por el andén siguiendo a un vagón... Nos han privado, en fin, del placer de contemplar cómo se pierde nuestro tren en el horizonte, como fenomenal metafora de la condición humana.
Monday, July 06, 2009
IT´S GONNA HAPPEN
Thursday, June 25, 2009
Tuesday, June 09, 2009
Sunday, June 07, 2009
WILL YOU REMEMBER HIS NAME?
Tuesday, June 02, 2009
HOUSE OF FUN
Y justo entonces, mis padres adquirieron la sana costumbre de marcharse fuera los fines de semana y su casa se convirtió en el epicentro de una buena cantidad de juergas. A la que cerraban la puerta aparecían por allí unos cuantos amigos y ya estaba armada. Exceptuando algunas copas que aparecieron en los rincones más insólitos, un parqué levantado (que aún no sé cómo fuimos capaces, mi hermano y yo, de explicar a mis padres) y un par de desafortunadas visitas de los bomberos, nos lo pasabamos en grande: uno hacía la comida, el otro traía un postre, el de más allá traia unas películas, los últimos discos o un cono de tráfico. Y el disco de Madness, a estas alturas con un rayado aquí y un salto allá, sonando a toda pastilla hasta altas horas de la mañana. Creo que fue Arturo el que, acertadamente, acuñó la expresión "pasarlo mejor que los Madness". En fin, buenos tiempos...
Wednesday, May 27, 2009
IT MUST BE LOVE
Esta versión fue el detonante.
Corrían mis tristes dieciséis y a la hora de la merienda se podían visionar por la tele vídeos musicales, en lugar de los aullidos de la jesulina. Quedé hipnotizado por la música y las imágenes. Teníamos una misión: Había que conseguir como fuera aquella canción. Tocaba ahorrar el dinero del desayuno durante un par de semana y peinar las tiendas de discos hasta encontrarla. Dimos con el disco en el Corte Inglés de Preciados (escribo “dimos” porque en aquellos días la consecución de un vinilo no era un trabajo solitario sino solidario, junto a David y Sergio: la primera obligación era pasarlo a cinta y que rulara). A día de hoy es uno de los temas más manoseados de la historia del pop pero entonces sonaba igual que un secreto. ¿Y el resto del disco? Impepinables canciones, llenas de arreglos increíbles, magníficos músicos y una actitud que transformaba el punk en hedonismo y elegancia, que era lo que pedía el cuerpo. Y conga, conga a raudales. Aquel vinilo se convertiría en el más bailado de mis fiestas adolescentes hasta quedar fundido por mil batallas, pero eso os lo cuento otro día.
Monday, May 25, 2009
BED AND BREAKFAST MAN
Thursday, May 14, 2009
NEGROS PENSAMIENTOS
Pienso que la popularidad del detective privado como personaje de ficción es que funciona como una suerte de fantasma: un alter ego del narrador que nos permite atravesar la pared de cristal que separa las diferentes clases sociales, a menudo tan estancas. El detective es uno de los pocos profesionales a los que se permite frecuentar tanto las mansiones como los burdeles (suponiendo que ambos no coincidan en el espacio, que también los habrá). Podríamos pensar en un detective fontanero: también podría, desde un origen humilde, frecuentar las clases más altas en el ejercicio de su profesión. Pero al fontanero no se le permite husmear: se le conduce desde el recibidor al cuarto de baño o la cocina y no le es dado la posibilidad de curiosear demasiado (aunque podría ser un interesante reto del escribir una novela bajo esta premisa. Me lo apunto).
La novela negra, que encandiló a mentes tan portentosas como la de Pessoa, es en apariencia un reto intelectual. Un juego si se quiere. Se trata de resolver un misterio antes de llegar a sus páginas finales. Quizás el primer detective a la manera en que hoy lo entendemos fuera el Auguste Dupin, protagonista de varios de los relatos de Poe. Especialmente divertido es aquel en que la policía busca infructuosamente una carta que se encuentra en una pared del salón a la vista de todos. Hay filigranas absolutamente admirables y declaro mi predilección por el más popular de los detectives, Sherlock Holmes, frente al más amanerado y aristocrático Poirot. Ambos emplean el método deductivo, el positivismo, la ciencia en sus averiguaciones. Esto y una capacidad de observación envidiables son sus mejores armas.
Ahora bien, sin perder el elemento de misterio, la novela negra funciona, en otro nivel, como nóvela costumbrista. Este aspecto puede identificarse ya en algunas narraciones decimonónicas pero se dispara en el siglo XX con la irrupción del detective en los bajos fondos, feudo hasta entonces de la novela picaresca, rollo Dickens o El Buscón. Novela costumbrista y de denuncia, pues a la par que aparecen las capas bajas, afloran la corrupción, los vicios y las prebendas. Así la novela negra se convierte en un pasaporte para comprender los entresijos de la sociedad que nunca aparecerán en los diarios. Parapetado bajo el manto de la ficción, el narrador denuncia la corrupción policial, los sobornos de jueces o los vicios del alcalde.
Al margen de las controversias que ha generado, la Teoría del Sicoanálisis de Freud resultó una autentica bomba intelectual, principalmente porque su onda expansiva afectó a bastantes disciplinas, más allá de la sicología. Así también la novela negra se ve "contaminada" por este razonamiento: Empieza a interesas la sique de los personajes, el investigador pasa de buscar pistas a encontrar motivaciones, el malvado se convierte en ocasiones en un trastornado y los protagonistas de la novela negra ganan en personalidad y matices.
Volviendo al principio, la trama de El beso de la sirena negra trasciende la investigación sicológica que deviene investigación moral, llegando a ensuciar los principios de la propia detective. En consonancia con lo que escribió Séneca, que recomendaba tratar solo con gente excelente, la moralidad puede resultar contagiosa. Y voyeur y espiado participar en un juego de espejos en el que se confunde quién es quién.