Thursday, June 18, 2015

PROHIBIDO LLORAR

Ya lo he expresado alguna vez: uno de los momentos más épicos de la historia de la humanidad siempre me ha parecido aquel, en mitad del Atlántico, cuando los tripulantes de los navíos que arribaron en América empezaron a sufrir la escasez de alimentos y comenzó a surgir la duda ¿serían correctos los cálculos sobre la circunferencia de la tierra? ¿Llegarían a tiempo a las Indias antes de que se terminaran los víveres o morirían de sed e inanición en medio del Océano? Ya no había vuelta atrás, pues el retorno les condenaba a una muerte segura, y si hubieran roto a llorar y saltado por la borda, jamás habrían encontrado un inesperado continente de por medio, lleno de tesoros. La constatación histórica de la arquetípica travesía del desierto.

Anoche, trabajando en la última entrevista que hice a Kiko Amat, a propósito de su libro Chap Chap, me di cuenta que el tema central que vertebra toda la conversación, es el de mantenerse firme en tu propósito y evitar los lloriqueos. Espero entregarla pronto para que podáis leerla y que en la revista me den el suficiente espacio para no tener que cortar demasiado porque, (y puedo prometer que no fue a propósito: salió así) en muchas ocasiones, te das cuenta de cómo el periodismo se convierte en un ejercicio de psicoanálisis. Y no solo del entrevistado. Se habla mucho de toda la tradición literaria británica basada en cachondearse de las desgracias pero también de esa actitud, digamos de virilidad, de llegar al bar después de perder el trabajo y de que te abandone tu chica y soltar: "no pasa nada, muchachos... aquel curro era una mierda y ella un poco golfa. Pedidme otra cerveza, por favor".

En los últimos tiempos me he cruzado con muchas personas pasando por tramos difíciles ¿quién no, verdad? Y es cierto que no hay actitud más inútil que la lamentación: es paralizante y además, estoy convencido, ahuyenta la buena suerte. Hay situaciones realmente jodidas pero precisamente, me doy cuenta, que son estas las que hacen aflorar mayor cantidad de generosidad y solidaridad entre los seres humanos. Y por los que merece la pena seguir adelante. Evidentemente, siempre hay cobardes que huyen pero yo es que a esos no los considero humanos... Y porque como muy bien expresa Kiko en un momento de la entrevista: "El día que rompamos todos a llorar, esto puede parecer Mujercitas".

Sunday, June 14, 2015

MÁS SOBRE COMUNICACIÓN LÍQUIDA...

Una cosa quiero explicar, porque me doy cuenta que puede mal interpretarse mi espantada de las redes sociales, grupos de wattsapp y otros modos de comunicarnos.

A mí me interesa mucho la Comunicación. De hecho, me intento ganar la vida con ello (no siempre con el éxito deseado, las cosas como son...). Pero considero que comunicar es comunicar "algo" (esto no significa que haya que andar todo el día mesándose los cabellos y hablando del sentimiento trágico de la vida). Y he llegado a la conclusión, probablemente errónea,  de que los nuevos formatos son una suerte de sucedáneo que no me satisface. Quiero decir con esto que creo que vamos todos muy rápido. Cualquier frase ingeniosa o un jodido "like" es la manera en la que se está convirtiendo decirle a alguien: "es interesante eso que estás expresando: vamos a discutirlo durante horas hasta que se enfríe el café".

Ya sabéis que yo soy poco de intelectuales, me mola mucho la gente que habla el idioma de la calle. Pero uno de los pocos intelectuales contemporáneos que han supuesto un revulsivo fue Zygmunt Bauman y su teoría del "Amor Líquido" que viene a explicar la manera de relacionarnos los seres humanos en eso que ha dado en llamarse post-modernidad. Y me parece una gran mierda: un amor sin contenido, sin compromiso y en el que el otro no vale sino lo que puedas sacar de él.

Una vez más me doy cuenta de que soy un antiguo... pero si soy honesto con mi manera de ver el mundo, considero que esto es una catástrofe. Y no es una cuestión de crítica a nadie, sino a mí mismo. He llegado a la conclusión de que las redes sociales me servían de sucedáneo de lo que estimo debe ser comunicación (pese a su evidente sentido lúdico). Por eso he decidido optar por un formato, digamos, más viejuno, como es el blog, pero que me fuerza a reflexionar un poco más. De todos modos, sí he tomado la decisión de publicar mis actualizaciones del mismo. Pero intentaré que sean cosas más enjundiosas que las que posteaba en FB, como las que escribía antaño (y que más de la mitad hoy no suscribiría pero, al menos, estaban escritas desde una reflexión menos fugaz).

No sé, debe ser la "crisis" de los 42.

Friday, June 12, 2015

ADIÓS ZUCKERBERG

Pues la verdad es que no tenía intención de escribir esta entrada pero hay dos cosas que hoy me han hecho reflexionar. Bueno, en realidad, tres, bueno, cuatro,,,

Cerré este blog hace años porque sentía que mi energía estaba cambiando y si había que ser honesto (que es algo que siempre intento ser: a lo mejor soy mala persona, un cretino, un tío que sale por donde puede pero no suelo ser deshonesto).

 - Primera movida: ayer me encuentro más de 50 felicitaciones de cumple de peña que no conozco. Es un poco raro, no?

- Mi razonamiento a raíz de eso es el siguiente;

1) Le importas un bledo el 90% de la peña. Bien: es reciproco. A ver, no quiero decir que sea malintencionado, por supuesto que no pero te da una medida de la clase de comunicación que están intentando inculcarnos y no estoy por la labor de entrar en eso (bastante hemos entrado ya).

2) A ese 9% debemos hacernos un esfuerzo por vernos más a menudo

3) Ese otro 1% realmente interesante (hablo de gente como Ur Boreas u Óscar Fábrega) tengo que conocerles de verás y no a través de "likes" (bueno y Susana Olivar y varios más...)

Pero la movida esta del facebook y las redes promueven una clase de comunicación superficial y superflua. Ayer vi lo claro cuando llegué a casa que no me satisfacía lo más mínimo. Y mirad que soy una persona muy dada a la oralidad y la conversación banal.

4) Ha habido peña que ha utilizado comentarios para hacer sangre y ABSOLUTAMENTE TODO lo que he subido ha sido con el deseo de mejorar esto.

Os espero en este blog. (No miréis mucho el histórico: intentaré mejorar lo que hay a partir de ahora).

Venid de vez en cuando!

Wednesday, April 03, 2013

FANTASÍAS DIBUJADAS

Si hay algo realmente satisfactorio en practicar el periodismo en estos lares es la posibilidad de conocer y cruzar impresiones con gente que has admirado desde la adolescencia. Tal es el caso de MAX, genio de la ilustración, maestro de la narración y un referente existencial.  Un lujo, de verdad.

Entrevista a MAX para Diagonal

Thursday, February 28, 2013

KIKO AMAT, TERCER ROUND

Todo lo que estoy escribiendo ahora viene con otra energía, por lo que ya solo actualizaré este blog con los artículos que vaya publicando y algún texto inclasificable...

La entrevista de sobremesa de Diagonal con Kiko Amat es ya un clásico cada vez que publica novela... esta es la tercera que hacemos y las que vendrán...


Para lo demás: nosendero.blogspot.com.es

Thursday, January 10, 2013

NOS MUDAMOS...

Os enlazo la entrevista que le hice hace meses al genial Miguel Brieva. Su publicación se ha demorado tanto que ya ni me acordaba de ella pero dice verdades como catedrales, así que ahí la lleváis.

Otra cosa: ¡Me mudo! Este blog que nació como una suerte de ejercicio que se ha prolongado durante más de seis años, habréis notado que lleva meses aterrizando en otra cosa. Tanto es así que creo que es el momento de darlo por clausurado. No lo borro dado que ha sido un aprendizaje importante mantenerlo y aunque a día de hoy  no podría suscribir la mitad de las cosas que en él se afirman, ahí quedan como parte del camino.  También lo mantendré como archivo online de colaboraciones en prensa o pataletas que no considere adecuadas para la energía que quiero volcar en el que acabo de inaugurar. Pero serán pocas...

Con el mismo cariño que me despido, os presento: nosendero.blogspot.com.es

¡Espero que os guste!

Friday, November 23, 2012

MENOS MAL QUE NOS QUEDA SINIESTRO TOTAL

Aunque a día de hoy sus canciones ya no me suenan igual, fueron una parte fundamental en mi educación musical  y sus discos siguen manteniendo el tipo. Por tanto, la entrevista con Julián fue lo más parecido a tomarse unas cervezas con un viejo amigo. Lo suyo es que la leáis en la edición impresa del Diagonal pero, bueno... ahí la dejo...



Saturday, November 10, 2012

ESPEJOS DEL DESAMOR


Convivo, casi a diario y no por gusto, con la programación musical de radiofórmulas. Lo llevo con aceptación pero os podéis hacer cargo de la soberana putada que supone para alguien que ha hecho de la música uno de sus salvavidas existenciales. 

Es curioso o tal vez todo lo contrario,  lógico, que el personal que acude a esas formas de entretenimiento popular ande tan jodida. Menuda programación a la que se están sometiendo. Ni yo, ni mis conocidos más melómanos pasamos doce horas  diarias escuchando las variaciones Golberg o el London Calling (obviemos, en este momento, lo que supuso el descubrimiento de los Kinks a mis dieciséis). Pero esto no es así en la vida de la peluquera que, desde el trayecto en coche hasta que regresa a casa a media tarde, sintoniza cualquier radiofórmula. No sé por qué me vienen a la cabeza las imágenes del Malcolm McDowell sometido al tratamiento Ludovico en La Naranja Mecánica. Bueno, claro que lo sé...

La temática dominante, no podía ser otra que el amor y en concreto ese momento primigenio en que el subidón hormonal nos eleva hasta alcanzar las estrellas.  Pero el otro día me dio por apuntar los sentimientos asociados al amor en esta clase de música tan popular y esto es lo que salió: dependencia, sumisión, celos, recelos, añoranza, rencor, desprecio, ira, dolor….  Así visto, no parece una cosa muy deseable lo del amor ¿verdad? Y así durante doce horas al día, seis días por semana (espero que al menos los domingos descansen, los pobres). No soy experto en programación neurolingüística pero tengo claro que cualquiera que someta su cerebro a ese continuo bombardeo de ideas negativas no puede sino despertar mi  compasión.

Y como casi siempre que surge una intuición, antes o después encuentro la clave que traslada mis suposiciones al  terreno de lo demostrable. Esta tarde estaba leyendo acerca de lo que se conoce como neuronas espejo y su papel en la generación de un sentimiento tan importante como el de la cohesión social. Y me entero (la neurología lo sabe solo hace diez años, no crean)  de los poderosísimos mecanismos a través de los que operan esta clase de neuronas y que son los responsables de los procesos de imitación y aprendizaje que hacen posible nuestra independencia de los instintos; lo que supone, a la postre, el libre albedrío.  En resumen: que el cerebro reacciona casi instintivamente ante los sentimientos de un semejante: la risa produce risa y la contemplación del dolor activa el mismo recorrido sináptico que el dolor real. Esto es fundamental para la generación de sentimientos de empatía en una especie social como la nuestra pero tiene sus contraindicaciones: cuando estos mecanismos surgieron no existía ni la televisión, ni la radio, ni internet ni todas esas pantallas que, a diario, escupen imágenes de crímenes, violencia, maltrato, humillación…

Tengamos cuidado, pues, con qué alimentamos nuestros sentidos, pues igual que el colesterol de una dieta de hamburguesas puede terminar obstruyendo nuestras arterias, todo este bombardeo de mensajes nocivos no puede sino acabar jodiendo el cerebro.

Sunday, October 14, 2012

LA CODICIA DEL HOMBRE-URRACA Y EL POTLACH


Una de mis opiniones que más abucheos ha cosechado últimamente es la de que deberían abolirse las herencias.  Forma parte de mi abanico de ideas evidentes que irritan a todo el mundo, como si uno se moviera de continuo entre Marichalares y Bofiles, que para nada es el caso (precisamente por eso llama aún más mi atención; porque evidencia hasta que punto hemos interiorizado los mensajes de la lobotomía educativa en la que hemos crecido: asumiendo, como propios, argumentos no solo descabellados, sino que operan en nuestra contra. Hay demasiados casos: esta mañana charlaba sobre el pernicioso efecto de los mensajes que trasmite la música popular en el imaginario sentimental colectivo, pero esa es otra guerra…).

Al turrón: el problema estriba en lo que denomino comportamiento del hombre-urraca, o la tendencia a la acumulación sin objeto o con fines espurios.  Hubo un tiempo en que dicha acumulación podía tener cierta explicación: los días del hombre-ardilla. Y digo "cierta" porque toda acumulación opera mediante la falta de fe o temor al futuro, sentimiento corrompido y corruptor. ¿Cómo puede calificarse de “sana” una existencia enfocada en futuras catástrofes?  Nada puede salir bien así.

Una vez más, la mirada hacia la humanidad prístina de los aborígenes nos devuelve incómodas  respuestas a las cuestiones que en nuestro devenir han evolucionado en falso progreso. Hay abundante documentación sobre la práctica del Potlach, sana costumbre de ciertas tribus de dilapidar en un banquete ritual todos los excedentes de temporadas. Esto, a ojos de cualquier occidental, puede parecer un  disparate pero pienso que estos señores en taparrabos saben bastante más de la naturaleza humana y del funcionamiento del universo que todas las Facultades de Ciencias del planeta juntas. Lo que expresa en última instancia, el Potlach es, de una parte, la necesidad del ser humano de no dormirse en los laureles y, de otra, una inamovible fe en que  el universo volverá a cuidar de nosotros.

Si por algo soy muy crítico con el estamento funcionarial es precisamente porque considero un error básico en la articulación del Estado la institución de una casta al margen del reto; cuando es evidente que el ser humano necesita retos para su desarrollo Alguien que recibe su recompensa con independencia de la brillantez o el esfuerzo entregado en su tarea es carne de escaqueo. Por eso una sociedad donde el funcionariado se convierte en aspiración mayoritaria es una sociedad enferma.  Con la herencia sucede algo semejante: resulta una práctica desmotivadora, aparte de tremendamente injusta. La apropiación de un esfuerzo ajeno, por mucho de tu propia sangre que sean; germen de la codicia, combustible de crisis como la que atravesamos actualmente.

La codicia como acumulación sin objeto, como posesión sin disfrute habría de estar penada, de no ser los propios encargados de erradicar la plaga los principales afectados por esta.  Pretéritas las épocas de hambrunas y plagas, el hombre-ardilla que acumulaba por temor al futuro, persiste en su costumbre ya sin objeto. Como el primate que sigue amamantando el cadáver de su retoño y al perder la perspectiva convierte en necesidad lo que no es sino demencia. Y como sucede con todas las perversiones, al carecer de objeto, el deseo se dispara en una espiral imposible de satisfacer.

La solución quizás pase por lo que cantaba Krahe en su copla La Costa Suiza: levantarse cada día, trabajar, vivir y beber de nuestro jornal y al atardecer arrojar al mar el excedente de monedas para, al amanecer siguiente, comenzar desde cero…


Monday, October 08, 2012

SUCEDÁNEOS

No sé... quizás sea que padezca alergia a los sucedáneos. Cada día, a cada rato, escucho aquello de "Confórmate con esto que se parece al arte, que es casi belleza, que podría semejarse al amor....Y ya debería ser bastante para ti". Y sin embargo, algo, un grito desde lo más profundo que no han conseguido acallar años de escuela, familia y lobotomía laboral, clama que no. Que no puede uno contentarse con ese "no se está mal en el fondo" que es como un pandemia del síndrome de Estocolmo.

Conformismo, aquiescencia, complicidad y la nausea ascendiendo mientras golpea las paredes de mi garganta cada vez que me ponen delante otro plato de "más de lo mismo pero esta vez en vivos colores, extraplano o con sonido envolvente". Demasiada mediocridad, demasiada rendición, demasiada concesión... Hay días en que hasta yo me canso.

Tuesday, October 02, 2012

LOS HORRORES DEL MARXISMO


Todos hacemos lo que podemos, incluido Karl Marx. Con sinceridad, pienso que la mayor parte de los seres humanos nos movemos por el mundo, como los padres de Bergman, guiados por "Las mejores intenciones" pero acostumbra salirnos el tiro por la culata.

Concedamos que el marxismo surge de una necesidad de ayudar al prójimo: del sentimiento de compasión inspirado por las condiciones de trabajo de sus congéneres y observar la renuncia a otro consuelo que el ultraterreno. En el clásico movimiento pendular, lo que se pretendió solución nos situó en las antípodas; como si el termino medio aristotélico no se hubiese formulado hace casi veinte siglos atrás. Pero no carguen las tintas contra Marx: era tan humano como los que prendieron la pira de Miguel de Servet.

Hasta Marx se aceptaba la división de hombre en cuerpo, mente y espíritu pero con la deriva materialista redujo dicha trinidad, extirpando el último y reduciendo la segunda a un conjunto de reacciones químicas que la neurología nunca terminaría de explicar.La operación se asemeja a la extracción de un órgano para evitar el progreso tumoral. ¿Era necesaria tan dramática intervención?

No está muy claro si el materialismo impulsó la industria o viceversa: lo más probable es que se tratara de un proceso de mutua alimentación. El caso es que matar a Dios  no fue tan buena idea (aunque trajo algunos momentos de gloria, como toda exploración en territorios desconocidos). Pero el materialismo radical nos ha entregado más sombras que luces. El último siglo de Historia prueba que no es posible amputar nuestra parcela metafísica sin quedar renqueantes. El siglo XX se conocerá con el correr de los siglos como el de la desorientación:nunca tantos estuvieron tan perdidos.

Igual que un gato castrado,  una parte humanidad adolece en este momento de falta de objetivo; y atracarse de comer no conduce sino a la obesidad mórbida.  Ya Kant, racionalista furibundo, calificó de natural la tendencia humana a la metafísica, y uno no puede sino preguntarse cómo mantuvo la naturaleza por tanto tiempo un atributo carente de ventaja evolutiva. Sean  reales o ficticias,  es un hecho que las creencias, la fe, la confianza a la postre, son un valioso elemento de superviviencia para una especie caracterizada por su continua búsqueda de sentido.

Ahora cabría preguntarse si esa búsqueda de sentido, inserta en las Leyes del Universo, tiene alguna justificación (pero eso será otro día).

Wednesday, July 18, 2012

EL FIN DE LA LUCHA

Creo que ya he librado todas las batallas que mi alma necesitaba para conocer que no existe la victoria ni la derrota. Y la voluntad es tan solo una ilusión del ego. Toca descansar.

Tuesday, July 10, 2012

SIN ARREPENTIMIENTO NO HAY REDENCIÓN (SOBRE LA CRISIS)

No me defino como cristiano como tampoco soy exactamente budista, ni hinduista, ni nada….  Considero las religiones como un sucedáneo  del elemento espiritual que reside en nuestro interior. semejantes a radiofórmulas del espíritu. Y siempre preferiré la elevación de una cantata de Bach, o  el desgarro de un Josele Santiago  antes que cualquier manifestación más digerible y depauperada.  Pero  es evidente que  las radofórmulas gozan de un enorme éxito popular, igual que las religiones.

Digresiones aparte, pese a mi areligiosidad debo admitir un enorme respeto por los usos y costumbres que han perdurado a lo largo del tiempo. Siempre afirmo que si un fenómeno ha superado la criba del tiempo será porque, en cierto modo, cumple una función. La evolución es inmisericorde con aquello que no opera.  

Fijémonos ahora en la institución de la confesión, tal como la entienden el cristianismo y sus derivados.  La confesión es guay porque nos permite volver a empezar. Es la solución social (también espiritual pero lo uno es reflejo de lo otro) para integrar nuestra naturaleza imperfecta. La evidencia de que no tenemos ni puta idea de qué hacemos aquí y que el único modo  de avanzar es el ensayo-error (iluminaciones aparte). “El que tiene boca se equivoca” dice el refranero y o nos concedemos un mecanismo de perdón o desmontamos el chiringuito. Hasta el procesador de textos desde el que estoy escribiendo tiene la función “deshacer” e imaginaos, por un momento, que no fuera así….

Abundo en la perdurabilidad como argumento  pero, además,  es  que su mecanismo de ejecución está muy bien articulado: El reconocimiento del error, el arrepentimiento (señal inequívoca de la toma de conciencia),  la propia confesión (mejor en privado ante la figura del sacerdote que debiera  ejercer exclusivamente de canal), el propósito de enmienda y la penitencia (como mecanismo mnemotécnico, no de humillación) y al fin el perdón (uno de los sentimientos más sagrados que uno pueda experimentar) son un reflejo muy exacto de cómo opera nuestro espíritu.

Creed si afirmo que sé bastante sobre crisis y por eso me alarmo cuando veo lo que está sucediendo  en las postrimerías  de la última. Admitamos que se obró con ignorancia (sabemos que no fue así pero tomémoslo como hipótesis de trabajo),que nadie trató de engañar, especular, ni aprovecharse del prójimos, que no se vieron venir las consecuencias  (ya, ya… todo falso pero continuemos…), que nos llegó la mierda hasta el cuello y entonces… ¡todo siguió igual! Precisamente, este seguir igual valida la hipótesis de que la crisis  fue premeditada y que al igual que en las novelas de misterio, el beneficio del delito señala los  culpables.  Negarse a confesar invalida cualquier pantomima de arrepentimiento y por tanto la conciencia de los errores cometidos. Y por tanto no fueron errores: sino cálculo, tan premeditado como perverso. 

Si me sigues, sabrás que me gusta definir la el último crack como “la crisis de la codicia” (si no, deberías leerme más). Esa codicia es la que habría que depurar pero no parece que haya intención de hacerlo. Al contrario, hemos decidido maquillar al muerto y volver a ponerlo en la verbena  como si nada hubiera pasado, a pesar de que  el cadáver ya atufa. Otra ronda que aquí no ha pasado nada, claman algunos con la sonrisa en la boca. Pero sí ha pasado: Y todo ese sufrimiento no puede ignorarse; so pena de incurrir en el castigo humano que, a las bravas y  como demuestra la Historia, termina siendo  mucho más cruel y menos misericordioso  que el divino.

Monday, July 02, 2012

MONRISE KINGDOM

Pocas veces al terminar una película uno siente la necesidad de aplaudir. Se ha hecho de la sorpresa  un bien tan escaso que cuando aparece casi nos pilla  con el paso cambiado.  Por eso Wes Anderson sigue siendo uno de mis dioses particulares, capaz de obrar el milagro, de alejarse de  caminos trillados y mantenerme  con los ojos tan abiertos  como los del par de críos protagonistas de Monrise Kingdom.

Wes Anderson es un dios porque consigue crear un universo propio. Al estilo de un Tim Burton degustador de extravagancias anacrónicas y dotado de un buen gusto formidable que se contagia incluso a sus bandas sonoras (en este caso, a base de fragmentos de Henry Purcell orquestados por Benjamin Britten). No obstante, en alguna de sus películas esta evidente virtud se transforma en defecto al supeditar la historia a su poderío estético.  No es el caso de Monrise Kingdom donde precisamente lo conmovedor es la historia de amor de sus infantiles héroes, destinados a dar una lección de savoir faire a todo su entrono.


Outsiders de corta edad que lo tienen cristalino.

- Ni vosotros me gustáis a mí, ni yo os gusto a vosotros ¿por qué no nos dejamos en paz de una vez? - reclama él, en un momento.

- No pretendía otra cosa que traicionar a mi familia - confiesa ella, en otro.

La familia como trasunto de la sociedad vuelve a ser diana para Anderson, que demuestra que la vida en la idílica Nueva Inglaterra puede resultar igual de rancia que en cualquier otra sociedad que mantenga sus instituciones sin cuestionarlas.  Y dos niños raros, pero con la consciencia de que si no emprenden su fuga habrán perdido todo por lo que merece la pena vivir.

Los actores, todos freaks con denominación de origen, desde el sempiterno Bill Murray a un inspirado Edward Norton pasando por un Bruce Willis de solvencia crepuscular y una Frances McDormand eterna víctima de su propia apatía, están todos de lujo en este alegato esteticista sobre el poder del deseo y la disidencia.

Salir de  esta fábula maravillosa y encontrarme con un país a punto de derribo celebrando su victoria en la Eurocpa fue como sufrir un derrame cerebral.








Friday, June 29, 2012

CUATRO HOMBRES PARTIERON

Necesitados pero animosos. Emprendieron su marcha dejando atrás los rigores de la tierra yerma, confiados al encuentro de un futuro mejor.

Las dificultados doblegaron al primero: demasiadas penalidades a cambio de solo, una vaga promesa, quizás un espejismo. Se guareció en la primera cueva que encontraron. " Con la protección de su sombra ya  es suficiente".

El segundó abandonó a los pocos días al encuentro con un árbol que crecía en mitad de un páramo. "Sus frutos son todo lo que necesito". Desistió.

El tercero encontró refugio en la granja de una colona. "Aunque sus modales me disgustan, me dará hijos y los amamantará. No pido más".

El cuarto continuó, enfrentando jornadas de incertidumbre, desaliento y cansancio. Aferrándose, a cada paso, a la idea de que la vida consistía en algo más.

Saturday, June 16, 2012

LOS HUERFANITOS - SANTIAGO LORENZO

Blackie Books lo ha vuelto a hacer. Porque, digámoslo alto y  claro: “¡Estamos ante el nuevo Jardiel!”. (Y cualquiera que me conozca sabe lo que comulgo con el humor del autor de Amor se escribe sin hache).

Quiso la casualidad que cuando entrevisté a Grace Morales a santo de su novela, esta apareciera publicada junto a otra a Santiago Lorenzo. Conocía al autor porque me encanta Mamá es Boba (esa película tan falta de pretensiones como sobrada de talento y ternura: la historia de un chaval que piensa que sus padres son tontos del culo y vive Dios que lo son). En las respuestas de Lorenzo hubo una que me atravesó: “La pobreza es sagrada y es muy útil pasar por ella” y me dije “este tío sabe de lo que habla”.

Hace un par de años, me encontraba arruinado, el señor Fenosa me había cortado la luz de casa y tuve que regresar a la de mis padres, más de diez años después de marcharme dando un sonoro portazo. Y hecho un poema (el de un suicida que decide despedirse de la vida en verso). Lo que en principio parecía el fin del mundo, terminó por convertirse en una de las experiencias más aleccionadoras de mi vida: la humildad, la necesidad de “el otro” (uno que hacía gala de aquella máxima de Sartre de “el infierno son los demás”), el perdón, la aceptación… son etapas en las que he ido haciendo meta desde aquel día en que derrotado pulsé el timbre familiar.

Los Huerfanitos, la última novela de Lorenzo, también aborda los temas de la familia  y la ruina. Es la historia de tres hermanos que reciben de su padre un testamento envenenado: Como en aquellas películas en que, para cobrar, los herederos  deben pasar una noche en… ¡la mansión tenebrosa! (suena un trueno), los Susmozas deben permanecer amarrados al Teatro Pigalle, escenario de los días más terribles de su infancia (¡todos!), donde cada rincón les traerá  el recuerdo de un padre que fue un golfo de altura admirable, Pero no se asusten, no es este un dramón de honduras bergmanianas sino un sainete celtíbero (¿hay algo más español que reírse de las desgracias ajenas?). Y además muy bien escrito. En castizo; que es algo que me pirra.  Desventuras urdidas con imaginación y mala leche pero sin hacer sangre  y según me confesó su autor, basada en hechos reales.

Pocas veces interactúo con mis mitos, pero tras charlar sobre la circunstancia de arruinarse, le pedí a Lorenzo que me dedicara  su obra con aquella frase que me había conducido hasta ella. Y añadió un confortante: “Enhorabuena”.



Thursday, June 14, 2012

Y SIN EMBARGO, AGRADECIDO

Cuando rememoro todos los momentos  desagradables y terribles,  sin los que sería imposible encontrarme en el aquí y ahora tal como soy, no puedo sino esbozar una sonrisa de agradecimiento.

Tuesday, June 12, 2012

PROVOCACIÓN Y TAUROMAQUIA

Ya he explicado alguna vez que este blog tiene espíritu de work in progress, que empezó para no aburrirme  mientras esperaba que me largaran de un trabajo y que tiene más de ensayo que de tesis. Por eso no existe una línea univoca. Me digo y me desdigo y como en toda investigación que se precie, me pierdo y me encuentro a lo largo de sus entradas,  que  no dejan de ser un reflejo de mis movimientos vitales.Y me resulta asombroso como, en los últimos meses, los mensajes que necesito acuden siguiendo un orden como de calculado plan de estudios. 

Ayer mismo, tres canales distintos, uno de ellos mientras dormía, me trajeron  respuesta a algo con lo que me devanaba no hace mucho.  Ya planteaba hace algunas entradas, la dicotomía entre fluir vs. voluntad sin llegar a una solución satisfactoria. Estoy bastante en acuerdo con esa filosofía, de maneras zen, que apuesta por eludir  resistencias y permitir el curso de la vida (contra esa actitud tan humana y tan prepotente de alterar el cauce de los ríos que suele terminar con pueblos o campings anegados por la riada). De otra parte me resulta muy difícil renunciar al deseo de transformar el mundo dado que la naturaleza nos da capacidad para ello. Sin embargo, la vía del conflicto que tanto he practicado y tanto me ha desgatado ya no me parece camino.

Creo que una manera, quizás LA MANERA, de resolver esta aparente contradicción reside en otro concepto por el que tengo, además, una enorme simpatía: la provocación. La provocación como modo de relación con los otros, con la vida y con el cosmos, así, a lo bestia... Es algo parecido a las artes marciales que aprovechan la fuerza del oponente en beneficio propio. Detectar los flujos de energía, su signo e impulsos naturales, para atraerla, dirigiéndola a favor de nuestros destino.

Siempre me muestro cauto a la hora de criticar costumbres, aparentemente bárbaras, cuando perduran en el tiempo (ya sean tamborradas, procesiones, danzas regionales o ritos tribales).  Si han pervivido a la criba que supone cualquier proceso evolutivo es porque funcionan, al menos, en algún nivel. No disfruto, ni defiendo la tauromaquia (y me resulta irritante tener que aclarar que solo es un ejemplo, NO una defensa de la misma) pero entiendo que más allá del desagradable espectáculo del sufrimiento, las corridas entregan una valiosa lección sobre este tema y que es su razón última de ser.  La lidia no esconde sino un ejercicio de provocación sobre energías que escapan a nuestro control. Poco podría hacer el humano para manejar al morlaco por las bravas, salvo recibir un oportuno revolcón y alguna cornada, de propina. Sin embrago,  con la diestra utilización del capote consigue provocar, dirigir y canalizar las fuerzas de la naturaleza (de la vida, a la postre) a su antojo. No parece una lección baladí.

Tuesday, June 05, 2012

SENTIRME EXTRANJERO


La otra tarde viajaba en un vagón de metro cuando irrumpió uno de esos frecuentes grupos de turistas, arrastrando sus bártulos rumbo a la estación de tren. Y por un momento anhelé la sensación de sentirme extranjero.

Dentro de este blog he escrito varias entradas arremetiendo contra el turismo como uno de las plagas de nuestro tiempo: ese absurdo ir y venir de un lado a otro de la celda planetaria, sin interés ni curiosidad o, aún peor, con interés y curiosidad impostados. Sin embrago, la otra tarde desee sentirme turista.

Hay un aire liviano en el turista, probablemente fruto de la situación de estacionalidad que tan bien nos sienta a  los humanos. Una naturaleza transitoria y con fecha de caducidad no puede aferrarse  a conceptos infinitos ligados a lo material, como si esto fuera a durar para siempre.

Otro aspecto muy apetecible es el de la desvinculación específica. Cuando las cosas se ponen tan feas como las han puesto en nuestra sociedad, resulta muy deseable esa sensación de esto no va conmigo. Sentirse libre del peso de la empatía con el resto de congéneres porque, a la postre, hay un poso educativo que a poco nos hace percibir el extranjero como tierra bárbara (por mucho que estemos en urbes tan civilizadas como  Munich u Oslo).  Gozar de ese absurdo punto de superioridad del viajero prepotente que señala la paja en el ojo ajeno sin distinguir en ella su reflejo.

A la postre añoraba sentirme como la versión diletante de los hijos de Sartre y Camus:  un extraño, ajeno, raro, sin nada que ver con el resto de mi tribu porque, es cierto que hay días  en que miro a los míos y no me reconozco.

Wednesday, May 23, 2012

REUNIÓN DE TRABAJO


Estoy en otra jodida reunión y tengo enfrente a un tipo que, dicen, es MUY importante. El menda no para de gesticular como un político y cada frase grandilocuente que escupe me tengo que morder los carrillos para contener la risa, mientras pienso: “¡Por dios, estamos hablando de bolígrafos! (otra vez)”.

“Que si el logo aquí, que si el logo allá, que si el logo acuuuuullaaaaa….”.  La voz del hombre IMPORTANTE se vuelve lánguida igual que un vinilo a pocas revoluciones. Su discurso se me hace ininteligible, aunque el resto de  presentes permanecen impertérritos, anotando en sus libretas como si les estuvieran desvelando el secreto de la juventud eterna: El Santo Grial; pero no: seguimos hablando de merchandising, o seo creo.  Me da por recordar que mi padre  robaba bolis en su trabajo en el Monte de Piedad (hoy Bankia, con “k”. Son unos punks, eso está claro: Y han declarado su particular No Future). Mi hermano y yo cursamos toda la E.G.B. con aquellos putos bolis del oso verde que hoy, seguro, resultan lo más retro pero entonces fueron nuestro estigma. La letra escarlata del despertar de mi conciencia de clase: Ni muy ricos ni muy pobres, pero jamás con un estuche Pelikan de aquellos que semejaban una tartera.  Condenados a seguir la estela de nuestros padres y quemar la existencia mangando bolis y folios de la oficina. Y no consigo explicarme  qué extraño vericueto de la vida me ha llevado a sentarme en esta sala de reuniones, rollito art decó.

El tipo MUY IMPORTANTE  me mira y yo me acojono porque ¡se está derritiendo! Los pliegues de piel comienzan a descender y apelotonarse desmoronándose desde sus sienes, por sus mejillas, su papada...  Igualito que aquellos nazis al final de En Busca del Arca Perdida. Mantengo el tipo porque es evidente que son imaginaciones mías y si no es así, porque paso de acabar en el psiquiátrico. Me levanto y pregunto si alguien más quiere un vaso de agua. Cuando me acerco a la máquina escucho  esa suerte de zumbido infinito que seguro son  mensajes subliminales: “sucumbe, vuélvete dócil, todo será más fácil…”. Me viene a la cabeza el indio aquel de Alguien Voló Sobre el Nido del Cuco y me entran ganas de lanzar la máquina contra la ventana y saltar por ella, porque, a la postre, hemos conseguido hacer del mundo un inmenso manicomio.  Al final finjo  un  trago (estoy seguro que al agua le echan prozac o alguna mierda semejante), vuelvo  a mi sitio y de camino, sin que nadie lo observe, me meto un boli en el bolsillo.