Wednesday, June 25, 2008

UN REINO SIN TRISTEZA

El reino se volvió tan húmedo que el monarca decidió prohibir el llanto para salvar la situación. Las autoridades comenzaron a administrar antidepresivos en el agua corriente. Un hombre, desolado tras perder a su familia en un accidente, tuvo una crisis de tristeza y fue inmediatamente internado en la prisión de los Marx; en cuyo patio se proyectaba, día y noche, Sopa de Ganso. Los entierros eran oficiados por humoristas y un payaso daba el pésame a los allegados. Los melancólicos fueron exiliados y los huerfanitos caminaban apretando sus párpados con el fin de no derramar lágrima alguna.

Monday, June 23, 2008

EL SECRETO DE LAS FIESTAS (BIS)

23 de junio. Noche de San Juan. Noche mágica, dicen, y seguro que mis amigos esotéricos lo confirman. Noche de fiesta, me gusta más. Me pesa no haber coincidido en ninguna de mis excursiones al Mediterráneo con la celebración de las hogueras, porque ejemplifica el abc antropológico de la fiesta: El fuego que destruye y purifica, el orden subsumiéndose en el caos, el día copulando con la noche, el cielo bailando la conga a ras de suelo, los cambios necesarios para que todo siga igual, el tempus fugit y esas cosas... Por desgracia, como tantas otras cosas en este Madrid, apenas celebramos la festividad de San Juan. Estamos instalados en otro ritmo, pero esta noche no olvidaré echar alguna cosa al fuego.

Les dedico dos visiones del asunto:

Una, canónica

Otra, destroyer

Thursday, June 19, 2008

(TENSA) ESPERA

Dice la voz popular que quien espera, desespera. Pero en cierta ocasión escuché a Cela decir que, en este país, quien resiste, gana. ¿A qué viene todo esto? A la observación de que habitamos la sociedad de la impaciencia, de lo inmediato, de lo instantáneo. Hoy me he levantado luterano, vaya.

Hace años los melómanos adolescentes pasábamos meses de espera para conseguir un disco del que habíamos leído o nos habían comentado. El único mosqueo serio que recuerdo con mi amigo David fue cuando servidor retuvo durante una tarde (para copiarla) una cinta de los Clash, que alguien me había pasado para que se la diera. El cabreo fue mayúsculo; y con razón: el hombre llevaba semanas esperando aquella casete. Ahora, la chavalería tiene acceso a las discografías más ignotas con un golpe de ratón. Los envidio y no. Porque hace años recibíamos el descubrimiento de un nuevo grupo o la compra de un disco largamente codiciado como lo que era: un advenimiento, un suceso cósmico, aquello que cambiaría para siempre el curso de tus días. Ahora, el personal almacena en su disco duro canciones y más canciones para jamás escucharlas. Está fenómeno que las cosas se obtengan cada vez con menos esfuerzo, pero el esfuerzo supone una parte importante del valor que les damos. Conclusión: las cosas, la música pongamos por caso, cada vez importa menos.

No es de extrañar, pues, que el modelo dominante sean programas concurso: unas semanitas en la academia y adiós a las asfixiantes salas de ensayo, a cargar con los instrumentos, a los bolos en lupanares vacios, a los públicos hostiles, al sobar en la furgoneta… No voy a entrar a criticarlos, ya tienen bastante los pobres con esa mascarada en la que convierten sus vidas y que en pocos años alimentará espacios al estilo “¿Qué paso con…?”.

Otra anécdota con David, de la época en que nos trasformabamos en D.J. López & D.J. Vázquez: Dada la impuntualidad del personal siempre pasábamos alrededor de una hora pinchando música con la sala vacía temiendo que, esta vez sí, no vendría nadie. Qué gusto cuando al cerrar la sesión a ritmo de Chimo Bayo veíamos la pista a reventar. La espera había merecido la pena.

Continuará…



Tuesday, June 17, 2008

Friday, June 13, 2008

EL ÚLTIMO MISTERIO

Por fin, llegó el día en que el Último Misterio le sería revelado.

Llevaba muchos años militando en la Logia. Desde los albores de su juventud había hecho muchas concesiones y sacrificios para cumplir los preceptos de la misma. Se había esforzado, había estudiado los textos, cumplido los ritos y permanecido fiel al resto de miembros.

El Comité de Maestros le recibió en pie y él se hincó de rodillas, tal como indicaba el protocolo. Imaginaba bajo las capuchas de los Maestros, los rostros de banqueros, jueces y ministros que, iluminados por el Último Secreto, movían los hilos invisibles de la sociedad. El Maestro Supremo extrajo el pergamino de la urna y los miembros del Comité abandonaron ceremoniosamente la estancia, dejándole a solas con el Último Misterio. Debía leer el pergamino, reintegrarlo a su urna y reflexionar sobre el Último Misterio el tiempo que estimara oportuno, antes de salir a reunirse, como uno más, con el Comité de Maestros.

Desenroscó el pergamino y leyó:“No hay ningún Misterio, pero desde ahora debes actuar como si lo hubiera”.

Wednesday, June 11, 2008

LA OCURRENCIA ESA DEL TELÉFONO PARA MALTRATADORES

riiiiiiing, riiiiiiing...

- Línea del maltratador machista ¿dígame?

- Hola, señorita. Mire usted, es que como tengo un curro de mierda, dos impagos de la hipoteca, el niño me va a repetir curso, pues me ha dado por irme a la taberna y ponerme hasta arriba de coñac. Y como se da la circunstancia que poseo pocos recursos intelectuales y soy lo que en cristiano se conoce como un pedazo de adoquín, voy a desahogar mi frustración propinando una paliza de muy señor mío a mi parienta y así disipar la alienación que me provoca mi vida y porque últimamente le duele la cabeza todo el rato y ya apenas follamos.

- Pero, hombre de dios, tranquilícese. Que la señora es la madre de sus hijos y si la pega pues le va a poner una denuncia, le va a pedir el divorcio y van a ser la comidilla de toda la escalera, que ya sabe que la gente es muy mala. Además dónde va a ir usted que no sabe ni freír un huevo, ni planchar una camisa; pues todo el día hecho un Adán, empinando el codo hasta terminar en una espiral de autodestrucción que le conducirá a perder el trabajo y terminar sus días en el arroyo.

- ¡Anda! pues es cierto. Vale, entonces casi que ya no la voy a pegar.

- Encantados de ayudarle. Buenos días.

(Dedicado a la ministra Aido y al amigo Jose Carlos, por sugerirme la idea)

Monday, June 09, 2008

LÓGICA Y ECONOMÍA

Despertó tan alterado que Begoña le preguntó si ocurría algo. El mintió por no preocuparla y porque sentía cierto pudor ya que, de nuevo, había vuelto a soñar con Don Landelino su profesor de filosofía del instituto. Aquel tipo calvo y miope llevaba semanas presentándose en sueños para abroncarle por haber abandonado su vocación. El que en su recuerdo era un maestro admirable, que supo despertar su interés por los sabios griegos, aparecía ahora hecho una fiera, gritándole y golpeándole violentamente con las 700 páginas de “El Mundo como Voluntad y Representación”. No había una noche sin pesadillas, de las que se despertaba completamente noqueado.

Para ahuyentar los malos sueños, decidió pasar las noches en vela retomando la lectura de los filósofos que había abandonado cuando comenzó su fulgurante carrera en una financiera. Pasaba la noche enredado con la Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres o con La Ética demostrada según el Orden Geométrico. Si desfallecía enseguida aparecía Don Landelino para pegarle un bocinazo. Begoña comenzó a preocuparse.

Aquel ritmo de vigilia infernal comenzó a pasarle factura en el trabajo, apostó por las puntocom la jornada anterior al estallido de la burbuja tecnológica. Invirtió en el futuro de una inmobiliaria que al poco declaró suspensión de pagos. Adquirió unos terrenos recalificados a la baja. Sus superiores le llamaron al orden, pero el ya solo pensaba que aquello era una condena por traicionar el imperativo categórico kantiano, esa ley moral interna que los años de brillante carrera como economista no habían conseguido acallar. Sus superiores le expusieron que la situación era insostenible, y él veía los valores del Dow Jones como sombras de una hoguera, proyectadas en la caverna de Platón.

Fue despedido; Begoña lo abandonó poco después cansada de esperar en la cama a que terminara su lectura de la Ética Nicomáquea. Interpretó aquella perdida como algo lógico y buscó consuelo en Nietzsche: "Sólo duele aquello que permanece en la memoria". E igual que Immanuel Kant hizo con su criado, Lampe, escribió una nota en su escritorio: “El nombre de Begoña debe ser ahora completamente olvidado”. Don Landelino sonreía desde el más allá.

Friday, June 06, 2008

MI EX

- Qué bien hueles- comentó ella al besarle al comienzo de la cita. Él se sintió halagado, al menos la hora que había pasado arreglándose en el baño servía para algo. Sonó el móvil, ella miró la pantalla y cortó la llamada entrante.

- Era mi ex –justificó ella.

- ¿Tu ex?

- Sí, se resiste a pasar página.

Ex ex ex ex-ex-ex-ex-ex-ex-ex-exexexexexexexexe…

La cena trascurrió agradable.

Ex ex ex ex-ex-ex-ex-ex-ex-ex-exexexexexexexexe…

Y cuando al fin decidieron subir a casa de ella a tomar una última copa, él fue incapaz de tener una erección.

Ex ex ex ex-ex-ex-ex-ex-ex-ex-exexexexexexexexe…

Wednesday, June 04, 2008

TRAVESÍA

Cuando, tras meses de travesía, anunció por fin “¡Tierra a la vista!” un insoslayable sentimiento de desazón embargó al vigía.

Monday, June 02, 2008

NO PEGUES A LOS ANIMALES

Alaska se desnuda, vestida de photoshop, como forma de protesta contra las corridas de toros. A mí, en general, me parece estupendo que la peña se desnude así que el tema de esta entrada será el del maltrato animal. Futbol y toros siempre me han aburrido mortalmente, de ahí que me sienta especialmente autorizado para escribir lo que sigue.

Walt Disney ha hecho mucho daño. Y no me refiero a casos concretos como la canallada de encerrar a la madre de Dumbo o matar a la de Bambi. Me refiero a la inserción en la mente colectiva de a priorismos que han educado toda una generación: existen los príncipes azules, las chicas no deben andar fuera de casa pasadas las doce o hay que acudir silbando a trabajar. Pero su fechoría más terrible consiste en hacernos creer que el mundo animal se rige por las mismas leyes que el humano. Hay algo de exageración en todo esto, pero solo algo. El otro aspecto que ha contribuido en la sensibilización por la fauna es la irrupción de la mascota en el ámbito doméstico. Alejados de la vida rural y de la cercanía con la naturaleza, el hombre moderno se las ingenia para introducir una porción de ella en casa a través de esos animalillos domésticos, desnaturalizados por completo. Esta ocurrencia desencadena fatales consecuencias cuando no se muestra que la naturaleza es mucho menos dócil que nuestro perrito Pancho.

Aunque soy bastante excursionista, no me pretendo hombre de campo. Eso me hace muy respetuoso con los que lo son y me han dado valiosos lecciones, que podría resumir en: "Es absurdo tratar a los bichos de igual a igual, los humanos mandamos". Estoy bastante de acuerdo y he refutado la afirmación por vías menos empíricas que la de adiestrar un perro a palos. Y me parece ridícula la sensibilidad con las ballenas, las focas árticas o los toros de lidia. No me dice nada el zorrito de las camisetas contra los abrigos de piel; en realidad sí me lo dice: “Mira, por ahí va un imbécil”. Los animales y los humanos no jugamos en la misma liga y pretender tal cosa es propio de mentes infantiles, el problema es cuando dicha mente habita en una cabeza de casi cincuenta años. Es una de las corrientes dominantes en nuestros tiempos: debilidad y sensacionalismo en los discursos.

Los humanos hemos accedido al control de la naturaleza a través de la inteligencia y no ha sido una conquista pacifica, no. Ha sido necesario reprimir nuestros instintos, sacrificar otras aptitudes y sojuzgar a otras especies, pretender negarlo me parece un ejercicio de ignorancia difícilmente tolerable. Algo semejante escenifica la fiesta nacional y resulta que hay gente que lo disfruta. No toquemos los cojones ¿Qué le parecería a la cantante Alaska que prohibieran sus conciertos porque sus decibelios lesionan los tímpanos del público? Hombre, seamos sensatos.

Creo que, en todos los aspectos de la vida, hay que minimizar el daño y evitar el sufrimiento, quede claro. Ahora, hay ocasiones en las que el sufrimiento es inevitable y la pretensión de abolirlo no es sino un posibilismo hipócrita.

No pegues a los animales

Friday, May 30, 2008

Thursday, May 29, 2008

PUNTUALIDAD CRÓNICA

Hace tiempo me atracaron quitándome el reloj y me dije: qué bien, ya tengo excusa para ser impuntual. Pero llevo una década intentándolo y no lo consigo. Tengo varios amigos impuntuales y quisiera parecerme a ellos: que la gente me espere durante horas, pero no hay manera. Mira que me entretengo, salgo tarde de casa, camino más despacio, escojo el camino más largo y nada, siempre llego a tiempo. Un día de estos tendré que consultar el problema con mi amiga sicóloga.

FEDERICO, EN EL BANQUILLO

Bien que me alegro de la “traición” de los políticos del PP llamados a declarar por el imputado, en el juicio de Gallardón contra Jiménez Losantos. El error estratégico de su defensa ratifica mis simpatías hacia el locutor. La desmemoria y la negación de Zaplana, Acebes y Aguirre evidencian que no hay confabulación y que el tipo se está batiendo sin guardaespaldas. Lo intuía.

Soy un hombre de radio. Quizás la culpa la tiene mi madre que despertaba a la familia con el serial de Los Porretas y los soliloquios de Luis Sánchez Pollack en Protagonistas. Después vestí brazalete negro el día que Alfonso Guerra y su Ley de Ordenación de las Telecomunicaciones clausuraron la Cadena del Water, imprescindible en mi formación musical. Me pasé a Antena 3 y escuché el último programa de José Luis Balbín, antes de que PRISA adquiriera la emisora para acabar a golpe de talonario con su competidor. Años después, parte de la crew de Antena 3 fue reapareciendo y servidor derramó una lágrima por el genial Carlos Pumares, convertido en mono de feria de Sardá. Aunque ahora no sea sino una xarnega agradecida, algo semejante ocurrió con Julia Otero, en cuyos gabinetes descubrí al filósofo Gustavo Bueno y al antropólogo Manuel Delgado. También silenciaron a la Otero por culpa de los cambios en el accionariado de la emisora, privándome por bastante tiempo del discurso de dos pensadores capitales en mi devenir intelectual. Últimamente me despierto con Losantos, básicamente porque no hay otra opción que me resulte creíble. Es tendencioso en su defensa del liberalismo, pero no lo oculta bajo una máscara de objetividad, para después conchabar con el presidente del Gobierno cuando cree que las cámaras no graban. Federico es incorrecto y a mí este tipo de personas me pierden. Me parece muy grave que un político le haya sentado en el banquillo de los acusados. Muy grave porque si prosperan los intentos, por parte del poder, de amordazar las voces que disienten asistiremos al alumbramiento de una sociedad mucho menos libre, más siniestra y cobarde.

Tuesday, May 27, 2008

TÉ DE JAZMÍN

En su primera cita él pidió un té de jazmín. Después, ella le preparó amorosamente su infusión favorita cada mañana, durante los quince años que llevaban de matrimonio. Y él se atragantaba con aquel maldito brebaje que había pedido solo por hacerse el interesante.

Wednesday, May 21, 2008

UNA JORNADA FANTÁSTICA

Desde que despertó por la mañana Arturo se sentía extraño, más ligero, como si durante el sueño hubiese mudado de piel como las serpientes. Tras asearse, salió de su casa como si nada. Al llegar a su trabajo y saludar al conserje, éste le preguntó dónde iba el señor.

- No seas guasón Damián, voy para la jaula– respondió.

El conserje desconcertado afirmaba no conocerle y Arturo temió por la salud mental del pobre hombre.

- Damián, no se preocupe. Voy al departamento de Ventas. Ahora bajo con alguno de los chicos.

El conserje accedió y Arturo subió al ascensor pensando en qué cosa más rara y si el pobre conserje no habría sufrido una embolia.

Como aún faltaba un rato para fichar, acudió a la cocina a tomar un café con sus compañeros.

- Buenos días, por las mañanas- era su saludo habitual pero los otros se quedaron pasmados como si fuera la primera vez que le veían- ¿Qué pasa chicos? Basta de bromas. Ahora lo entiendo todo: estáis conchabados con el conserje para gastarme una inocentada.

Intentó que los otros cediesen pero no hubo forma. Mosqueado, se marchó a su puesto. Abrió su cajón para sacar los informes pero lo encontró vacio. Aquello era lo último: habían hurgado entre sus cosas. En estas entró el encargado y se encaró con él:

- ¡Si queréis largarme, no teníais más que decírmelo!

- ¡Qué dice usted, suélteme las solapas o llamo a seguridad!

Arturo salió del edificio desconcertado. Qué coño estaba ocurriendo. Acudió a su bar de cabecera en busca de consuelo. No era bebedor mañanero pero necesitaba una copa.

- ¡Paco, ponme un chupito de lo que sea, no puedes imaginar lo que me ha pasado!

- Aquí tiene el señor- El tono era amabley cortés: exactamente el mismo que emplearía Paco con cualquier otro cliente. ¿Y ese “señor”? en su vida le había llamado “señor”, ni falta que hacía.

- Pero, coño, Paco no me conoces. Soy Arturo.

- Disculpe, señor, por aquí pasa mucha gente cada día.

Aquello rayaba lo insoportable. Decidió llamar a Cristina para contárselo. Ella era mucho más calmada y seguro que tenía una explicación razonable. Encendió el móvil, seleccionó la agenda en el menú y descubrió que estaba en blanco. Cojones. No necesitaba de agenda para marcar el teléfono de su chica.

- ¿Diga?

- Cris, soy yo.

- ¿Quié…?

Click. No tenía sentido seguir. Al parecer, ya no era quién solía. Aquello parecía un mal sueño y tal pensamiento le hizo sentirse exhausto. Decidió regresar a su casa, dormir un rato y comprobar si al despertar todo seguía igual. Llegó a su apartamento y no pudo abrir la puerta. Las llaves no encajaban en la cerradura. Para colmo, en el interior, se escuchaba el murmullo de una conversación. Bajó al portal para comprobar en el buzón que, efectivamente, ya no vivía allí.
Salió a la calle, era un día primaveral y hermoso. Se sentía extraño pero no preocupado: al fin y al cabo ya estaba harto de su trabajo, de su novia y de sí mismo.

Tuesday, May 20, 2008

EL ANIMAL QUE LLEVO DENTRO

Tras la última oleada de crímenes, al caer la noche todo el pueblo corría a sus casas, cerraba sus puertas, apuntalaba ventanas y cargaba sus escopetas. Sin embargo, ninguno de los vecinos sufría tanto como Dieter: el Hombre-Lobo incapaz de gobernar la bestia que moraba en su interior.

Friday, May 16, 2008

PENSANDO NO SE LLEGA A NÁ

Leo en el blog de Raquel algo muy inspirador: “Quizá es porque la vida es menos compleja -y más valiosa- de lo que he pensado siempre...” Viene a cuento por algo que vengo rumiando desde hace mucho tiempo: la certeza de ser irremediablemente tonto; al respecto, el título de mi blog ya es todo un aviso para navegantes. Lo que los demás obtenían con naturalidad y alegría, a mí me costaba un calvario. Quizás por eso empecé a leer y a pensar. A pensar tonterías, claro.

Hay un episodio de los Simpsons en que un tal Frank Grimes, el pobre, lo tiene todo en contra. Grimes es un hombre hecho a sí mismo con enorme esfuerzo y en continua lucha contra la adversidad. Cuando entra a trabajar en la central nuclear, se lleva las manos a la cabeza al comprobar todo lo que a Hommer le ha regalado la vida, siendo un patán, tosco e inculto. El episodio es de mis favoritos porque, secretamente, algo me identifico con el pobre diablo. Por otro lado, en ocasiones pienso que si me hubiera enfrentado a la vida con la actitud despreocupada y pastueña, que tan buenos resultados reporta en otros, servidor estaría, a estas alturas, bastante jodido.

Pensando no se llega a ná ironizaba Josele en una de sus canciones y a veces pienso que es cierto. La de vueltas que le damos a los asuntos de la vida para llegar al mismo punto que el resto, pero por el camino más largo. Quiero soñar que con ello se obtiene una clarificadora visión panorámica, pero cada día me lo creo menos. Precisamente porque la experiencia demuestra que mis mejores momentos, aquellos que podría calificar de plenos, casi extáticos, en los que el tiempo se detiene y te quedarías allí a vivir, suceden sin mediación de pensamiento o estrategia alguna.

Tal vez, en realidad no seamos sino émulos del Mago de Oz y necesitemos parapetarnos bajo una envoltura monumental para disfutar de una película, un paseo por el campo, una noche de conga o la compañía de las personas que amamos. Tal vez. En mi descargo solo puedo argumentar, igual que Jessica Rabbit: “…me dibujaron así”.

Tuesday, May 13, 2008

VAGABUNDOS

Camino del trabajo me cruzo con varios vagabundos. Arranca la jornada e imagino que les desalojan de los cajeros automáticos y puentes donde descansan y se encuentran con un día entero sin nada que rascar. Un vagabundo a primera hora parece aún más desamparado; sin embargo, mi compasión posee un regusto de envidia.

A mi manera, también fui vagabundo durante un par de años. Fue al comenzar los estudios en la universidad. Una secuencia de catástrofes me arrojó a la Facultad de Químicas y después de un par de meses de asistencia numantina, me convertí en un espíritu errante. No sabía cómo explicarle a mi familia que aquello me aburría mortalmente así que, como cuenta Bukowsky de su padre, me levantaba cada mañana y me lanzaba a las calles a hacer que hacía. En el mejor de los casos tenía algo de pasta para recogerme en la sesión matinal de un cine pero, en general, iba tan pelado que me juntaba con un amigo en la misma tesitura y nos dedicábamos a charlar y a fundir el abono transportes hasta una hora prudencial de vuelta a casa: íbamos hasta Cantoblanco a desayunar por los precios de la cafetería, visitábamos exposiciones, paramos por la acampada de Sintel, mirábamos las ofertas de discos…

Fue una época estupenda pero los resultados académicos nos delataron frente a nuestras sufridas familias. Ambos cambiamos de carrera y yo entré a trabajar en el turno de noche de una compañía telefónica. Se acabó la buena vida. Desde entonces añoro esa sensación de libertad, de carecer de la obligación de amortizar el tiempo.

Friday, May 09, 2008

BIBLIÓFILO

Imaginad un momento que al abrir el messenger apareciesen en la agenda de contactos Wolfe, Pla, Casavella, Séneca, Murakami, Montaigne… Son alguno de los autores cuya obra reposa sobre mi mesa. Cuando llego a casa, me gusta echarme en el sofá, mirarlos y pensar que solo tengo que alargar el brazo para dialogar con ellos. Y, qué quieren que les diga, me reporta un inmenso placer.

Sé que estoy enfermo. Y escribo enfermo en el mismo sentido que se habla de ludópatas o drogadictos. Quizás sea una adicción menos destructiva, pero posee los componentes de compulsión y pérdida de control de las otras. La otra tarde iba justo de pasta, pero leí la reseña de un libro interesante, me crucé con una librería y no pude resistirme a entrar. ¿La factura del móvil? Ya me las apañaré. Mi actitud en las librerías es la misma que la del alcohólico que cree controlar: “una copa y nos vamos”. Y regreso a casa tambaleante con las obras completas de Lope bajo el brazo.

No es razonable, me digo cuando veo cómo se apilan los libros en mi diminuta vivienda. Voy a casa de mi madre y me encuentro media biblioteca, visito a mi hermano y allí están las cajas que amablemente me hospeda. Soy consciente de que muchos de ellos no volveré a leerlos, estoy convencido de hacer una oferta para amigos y allegados o una donación a la biblioteca más cercana. Pero, como el resto de adictos, siempre lo dejo para mañana.

Vale: “Hola, mi nombre es Mario y soy bibliófilo”.

Tuesday, May 06, 2008

RADICAL CHIC

Finalizado el Tratado del saber vivir para uso de las jóvenes generaciones de Vaneigem, percibo cierta inquietud intelectual. Igual que en otros textos seminales del mayo del 68 francés, encuentro una lúcida descripción de los males de la alienación productiva; encuentro aforismos memorables (“No voy a renunciar a mi parte de violencia”); pero a la hora de buscar soluciones, solo hayo poesía (lo mismo me ocurrió con el venerado La sociedad del espectáculo). Me enerva la visión idealizada del oprimido cuando se dibuja desde posiciones privilegiadas (la Universidad, en este caso).

Cae en mis manos la traducción de Radical Chic (La Izquierda exquisita) que leo del tirón. Tom Wolfe retrata la fascinación por los Black Panthers de las clases pudientes del Upper West Side, en la Nueva York de los setenta. En concreto, describe una party realizada por el matrimonio Bernstein (Leonard y Felicia) en su apartamento de trece habitaciones, con objeto de recaudar fondos para la causa negra. Entre los asistentes, lo más granado de la la cultura y el espectáculo: Otto Preminger, Barbara Walters o la esposa de Harry Belafonte, entre otros, junto con atónitos representantes de los Panteras Negras. La mezcla arroja resultados tan desternillantes como clarificadores.

Fruto de la culpa, la ignorancia y el miedo, las clases privilegiadas forjan una falsa imagen de las capas bajas. Al igual que Rosseau hizo con su buen salvaje, producen una idealización de la baja estofa, transformándola en seres “primarios y vitales”. Así, ellos proponen alianzas con civilizaciones que aniquilarían sin pestañear su cultura; ellos cantan al sacrificado minero desde sus piscinas; ellos te abroncan por no colaborar con una oenegé o pasar de manifestaciones que anuncian otros mundos posibles. Ellos: escoria culpable y prescindible.

P.S. En La Ciudad que fue, un recién licenciado Federico Jiménez Losantos detalla la experiencia de impartir clases de comunismo a los obreros en las aulas de Can Serra. Lo que sigue es el poso que dejó una de sus alumnas, que soñaba con regresar a su tierra y fundar una familia:

«Con ninguna de las chicas de las Ramblas, de la Universidad, podría haber tenido yo entonces esa conversación. Ninguna quería o debía tomarse la vida tan en serio. Ella sí. Nos despedimos en la puerta de la casa: un beso en el rinconcito de los labios, ni de amistad ni de pasión. Era una chica formal, una obrera consciente... de que no le gustaba serlo. Nunca más volví a Can Serra. Nunca más la vi. Nunca la he olvidado del todo».