Tuesday, March 18, 2008

TRATADO DE LAS BAJAS PASIONES

La carencia de vitalismo conduce a la depresión o al cinismo. La depresión produce parálisis; el cinismo, envilecimiento. El envilecimiento es lo más semejante a la estupidez.

Monday, March 17, 2008

CAIDA LIBRE

Puedes aferrarte a una rama para salvarte de una caída libre pero, si lo haces durante demasiado tiempo, terminara por quebrarse.

Tuesday, March 11, 2008

LA RULETA DEL PÁNICO

Merced a su esfuerzo y talento, Federico había levantando un imperio desde la nada. Una noche, tras cerrar un sustancioso negocio, decidió acudir al casino a relajarse. Sin embargo, al apostar en la ruleta empezó a experimentar mareos. No era por la cuantía de la apuesta: podía perder esa cantidad, una y mil veces, sin despeinarse. Pero el movimiento de la bolita sobre las casillas de la ruleta le llenó de tal inquietud que llamó a su chofer para que le devolviera a su casa.

A la mañana siguiente, intentó fingir que nada había pasado pero, en el coche de camino a su empresa, comenzó a hiperventilar y volvieron las nauseas. Empezó a temer que el vehículo se estrellara antes de regresar a su domicilio. No podía dejar de pensar en aquella maldita bola girando sobre la ruleta. Pasó varios días confinado en casa fingiendo una indisposición y, cuando el pánico a sufrir un accidente se hizo insuperable, mando instalar un equipo de videoconferencia para atender sus negocios desde el domicilio. Pero no fue suficiente: cada vez que sus hijos partían hacía el colegio, temía que un cascote o una maceta los alcanzara en el camino y no se calmaba hasta verlos regresar por la tarde. Contrató los mejores instructores y los niños comenzaron a recibir sus clases en el hogar. Su mujer fue conminada a abandonar las numerosas actividades con que entretenía su tiempo libre, por temor a que se ahogase en la piscina o sufriese una caída del caballo. Mantenía a su familia en un estado de amoroso secuestro, pero la ruleta seguía girando dentro de su cabeza. Empezó a obsesionarse con la posibilidad de sufrir un asalto en su residencia y contrató los mejores sistemas de seguridad. Por las noches obligaba a su familia a descansar todos juntos en la habitación del pánico construida al efecto.

Su mujer no tardó en abandonarle, cansada de marchitarse en aquella jaula de oro. Los hijos crecieron en el rencor contra el que les había privado de recreos y compañeros. Los negocios quebraron por culpa de su ausencia. Y en fin, Federico concluyó que el miedo le había condenado a la muerte en vida dentro de aquel mausoleo en que había transformado su mansión. Mientras, la ruleta seguía girando...

Thursday, March 06, 2008

JORNADA DE REFLEXIÓN

Palabras del antropólogo Manuel Delgado, al que cito a menudo:

Si, de verdad, utilizáramos la jornada para reflexionar, al día siguiente no votaba nadie.

Amén.

Tuesday, March 04, 2008

"SPLEEN"

Al intentar mirar al futuro, el melancólico sólo encuentra los restos de su pasado.

Thursday, February 28, 2008

ALFRED HITCHCOCK PRESENTA

El inspector decide tender una trampa al sospechoso de un crimen contra el que no tiene pruebas: Invita a cenar al tipo y contrata una actriz para que se caracterice de la victima asesinada e irrumpa en escena. Durante la cena, el asesino intenta mantener la calma, pero finalmente se derrumba ante la presencia del espectro y confiesa. El inspector detiene al tipo y acude a felicitar a la actriz por su magnífica interpretación, pero esta se disculpa porque ha sufrido un retraso y no pudo llegar a tiempo (...suenan los compases de la Marcha fúnebre para una marioneta de Gounod).

La culpa de que visionara tal historia con ocho años y no pudiera conciliar el sueño en toda la noche, fue de mi padre. El hombre era muy aficionado al suspense y gracias a él supe de la existencia de un mundo mucho más oscuro que el que habitaba. Me vino bien. Así, cada semana, veíamos juntos un nuevo capítulo de “Alfred Hitchcock presenta” aunque luego yo no pudiera dormir. Me encantaban aquellos capítulos, de apenas treinta minutos, en los que personajes corrientes se las medían con el crimen, el miedo, la angustia, los fantasmas o el delirium tremens...

No volví a ver la serie hasta mucho tiempo después. Durante los años ochenta pasaron un remake pero no era lo mismo: ni la serie, ni yo. Incluso Tarantino intentó emularla en un capítulo de la película Four Rooms, con resultados lamentables. A día de hoy, gracias a los coleccionables de periódico, recupero cada noche aquellas historias añejas, deudoras de los cuentos de Allan Poe, Conan Doyle o Roald Dahl. Y a la hora de acostarme vuelvo a revisar la almohada para comprobar que debajo no se esconde ninguna serpiente.

Tuesday, February 26, 2008

EL AMOR APESTA...

Dicen que es el más poderoso de los sentimientos, pero, en realidad, creo que es el menos fiable: basta comprobar lo poco que se tarda en detestar a la persona amada después de una ruptura.

Thursday, February 21, 2008

EJERCICIOS ZEN EN MITAD DE LA VORÁGINE

Por las mañanas, camino del trabajo, me gusta detenerme en el jardín de olivos que rodea al monumento a Don Quijote, en Plaza de España. Observo los nudos y retorcimientos de sus veteranas ramas, el césped uniforme y unos diminutos caminos de tierra que parecen trazados por los gnomos que habitan en ellos. Mientras fumo un pitillo antes de entregarme a la jornada laboral, reflexiono entre turistas orientales (los más madrugadores), escudado por la belleza de ese pequeño oasis, a caballo del caos de Gran Vía y Princesa.

Madrid ya no es un poblachón manchego. Es un enorme remolino que todo lo absorbe, lo mezcla y regurgita. De sus maneras caóticas surge su atractivo pero también el enorme desgaste que provoca. Por ello, cada vez se me hace más necesario encontrar espacios de serenidad, donde detener el tiempo siquiera por unos segundos.

CAMINO DE PERFECCIÓN

Soy un tipo abyecto. Poseído por vicios y adicciones. En mi mente campan el odio, el dolor y los instintos homicidas. No conozco otra ley que el egoísmo. De lo contrario ¿qué valor tendría el camino de perfección que me lleva a intentar ser mejor persona? Ningún mérito tiene el santo que ha nacido para serlo.

Monday, February 18, 2008

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA

Entro a comprar unos cordones para mis botas. Es una de esas viejas zapaterías que, ancladas en el tiempo, resisten numantinamente la filosofía del usar y tirar. El dependiente explica a cada cliente el desperfecto que ha reparado, gracias a lo cual podrán seguir usando su calzado por bastante tiempo. Pese al olor a cuero y betún que impregna cada poro de la madera del mostrador, me siento a gusto en esta clase de establecimientos. Compré mis botas en Londres hace más de cinco años y he pateado con ellas hasta que su piel se ha amoldado a la forma de mis pies. Y aunque llevan ya un par de remiendos, bien engrasadas y cepilladas pueden aguantar el tipo en la cita más importante.

Días después, cuando regreso a casa, una catarata de agua cae desde el calentador a la pila de la cocina. A la mañana siguiente, llamo al servicio de urgencia. Cuando llega el técnico revisa la marca del electrodoméstico y me comenta:

- Tiene cinco años y medio ¿no?
- Exacto- le contesto.
- Los fabrican para que se estropeen en ese tiempo. La garantía solo cubre los cinco primeros años.

Asumo la factura como un mal necesario, mientras me despido de la idea de coger vacaciones. El técnico reemplaza el calentador por otro del mismo modelo. Le despido en la puerta del piso:

- Hasta dentro de cinco años.

Wednesday, February 13, 2008

MEDIOCRIDAD

El actor concluyó que, si deseaba el aplauso de la platea, mejor abandonar los monólogos de Shakespeare y comenzar a soltar chistes verdes.

Thursday, February 07, 2008

LO QUE SÉ DE LOS VAMPIROS (CAPÍTULO. 1)

La entrada de hoy es para comunicarles la compra del libro de Francisco Casavella Lo que sé de los vampiros, último premio Nadal. Porque su compra ha sido un suceso feliz. Toda compra tiene su punto catártico. Realmente, nunca compramos un objeto sino la idea que tenemos de tal. Una idea construida a partir de nuestras carencias, por eso el hecho de comprar resulta tan excitante. Y yo, en la cola de la librería, observando el careto de pasmado de la solapa del libro, no estaba adquiriendo un libro sino justicia; esa clase de justicia con que, ocasionalmente, el cosmos premia la obstinación y el talento y que, en secreto, todos anhelamos ver cumplida.

Sigo la obra de Casavella desde que descubrí su trilogía del Watusi. Me sedujo inmediatamente su lenguaje: pocos hay capaces de convertir en literatura las diferentes jergas y el slang de las gentes de barrio. Me sentí cercano a esa galería de personajes que retrata: hijos bastardos de la Barna lumpen, que no por ello cejan en apretar los dientes e intentar su asalto a una felicidad que les rechaza vez tras vez. Me gustó su gusto por la vida: su manera de describir la seducción como algo que casi nunca sucede; la ebriedad feliz como pertrecho de la realidad, en las antípodas de las lloreras de barra; la amoralidad, plagada de lealtades, de sus héroes sucios. Después de El día del Watusi, acudí a por más. El triunfo es un Hamlet de arrabal y de la descacharrante El secreto de las fiestas ya hemos hablado por aquí. Hoy he comprado Lo que sé de los vampiros y tengo autentica urgencia por empezarlo. Cambiar los barrios marginales de la Barcelona preolímpica por la Europa del siglo XVIII puede estar divertido. Ya les contaré.

LA INSOSLAYABLE MORALIDAD DEL SER

Mi Pepito Grillo anda inquieto. De otro modo no se entiende la obsesión por cuestiones éticas que me aqueja estos días. Después de comentar, en la entrada anterior, el desolador diagnóstico de Bauman, vamos con otro certero analista: Gilles Lipovetsky (gracias, Javi, por el descubrimiento). Aunque su discurso es eminentemente filosófico, su formación como sociólogo dota su tesis de una solvencia científica muy recomendable.

En El crepúsculo del deber, Lipovetsky traza el recorrido de la reflexión ética desde que, liberada por los ilustrados del terreno de lo sagrado, se otorga al individuo. En un primer estadio la ética se formula sobre la idea de Deber. Esta situación propiciará importantes avances en su desarrollo, desembocando en el pensamiento romántico, apoteosis del individuo vs. entorno. Durante el periodo industrial pervive como ética del trabajo y una vez que se instaura la sociedad moderna, o de consumo, se formula como una ética del placer, desterrándose la idea de Deber, con fatales consecuencias. ¿Fatales? Sí, pero no tanto.

Valiéndose de numerosos datos estadísticos, Lipovetsky propone que, lejos de avanzar hacia el precipicio, estamos en una fase de regulación ética. Esto es: que lo que no puede ser, no puede ser (y además es imposible). Y por mucho que nos interese impostar una ética del placer, no se puede soslayar la pulsión del Deber (aquella ley moral interna que fascinaba a Kant tanto como el cielo estrellado). Así Lipovetsky apunta como, en la modernidad, estamos reformulando conceptos éticos: del todo vale si es por el avance de la ciencia, pasamos a debatir sobre “bioética”; tras la revolución sexual de los 60 y 70´s surgen asociaciones a favor de la castidad; las prostitutas han cambiado su rango de estigmatizadas por el de víctimas; y después de la era de los yuppies surgen conceptos como Reputación Social Corporativa…

A pesar de su crudo análisis de los males de nuestro tiempo, consuela la versión evolutiva de la ética que propone Lipovetsky, lejos del fin de la historia. Apuesten por él, nos va el futuro en ello.

Monday, February 04, 2008

AMOR LÍQUIDO

Uno de los ensayos más lúcidos que me he llevado a la mollera últimamente es Amor líquido de Zygmunt Bauman. En este libro, el autor analiza la fragilidad de los vínculos humanos en la sociedad actual. Y es que, a veces, uno tiene la impresión de que, en la absurda espiral de competencia que hace avanzar el mundo, nos estamos dejando por el camino ideas fundamentales. No pretendo en esta entrada atacar al progreso, que, en general, me parece estupendo; sino al progreso que deviene en retroceso. Y estoy convencido que gran parte de los males que aquejan a la sociedad (marginación, depresión, ansiedad, soledad…) proceden de posiciones erróneas en lo referente al amor, la solidaridad, la ternura… En fin, tengo la sensación de que, para seguir el ritmo de los tiempos, renunciamos a ese pesado lastre llamado ideales. Y aunque soy de los que piensan que no hay que darles demasiada importancia (uno, a pesar de todo, mantiene su flema) creo que los sentimientos son un buen indicador de si estamos errando. No puede haber criterio sin toma de posición, ni amor sin compromiso. Y parece que nos hayamos convertido en una sociedad adolescente, en la que eludimos posicionarnos, apostando por una ideal o un amor.

FREE TOMATO!

La prueba más evidente de que la batalla está perdida es que no hay mejor causa que defender que el cierre de el tomate.

Wednesday, January 30, 2008

BLOQUEO

El folio en blanco sonrió al escritor bloqueado: ¡ensuciame ahora, si puedes!

Friday, January 25, 2008

LA IMAGEN QUE VINO DEL ESPACIO

“Nadie sabe si soy un marciano o una lechuga escapada al hortelano” cantaban Ilegales. Algo así sucedió ayer, cuando la fotografía de un presunto marciano, captada sobre la superficie de su planeta, se convertía en la noticia del día. Como acostumbra ocurrir la foto era del todo discutible pero ahí estaba, en el “top ten” de lo más visto en los medios digitales. Que en estos días, de montaña rusa bursátil y vil campaña electoral, tanta gente prefiera a los marcianos a mí me reconcilia con el género humano. Más de uno estará pensando pedir asilo político en Marte. Seguro que H.G. Wells sonríe desde el más allá.

Tuesday, January 22, 2008

SIC TRANSIT…

Cuando la jornada que arranca promete ser de las duras, tengo un truco que acostumbra a funcionar: madrugo veinte minutos para acudir a desayunar a un pequeño hotel que hay en la manzana de mi casa. No es por la calidad del producto, ni por el trato de los profesionales que lo atienden, sino para disfrutar del ambiente de tránsito.

Desde mis años mozos me han fascinado las zonas de tránsito: centros de ciudades, paseos, estaciones, aeropuertos… Lugares de labilidad extraordinaria donde es posible desembarazarse unos momentos de la pesada carga de nuestra identidad.

La mezcla de acentos de la cafetería del hotel, la desubicación de los turistas, la relajación y el trato amable me reconfortan mientras desayuno, imaginándome uno de ellos: viajero en una ciudad extraña, preparado para sorprenderme, para explorar y descubrir.

Y es que, con demasiada frecuencia, olvidamos algo tan fundamental como que no somos sino viajeros en tránsito por esta vida.

Wednesday, January 16, 2008

EJERCICIOS EN EL ALAMBRE

Sus acrobacias en el trapecio eran tan deslumbrantes que nadie le reconocía cuando bajaba a tomar algo a la cantina del circo.

Monday, January 14, 2008

RAY: EL RAYO QUE NO CESA

En realidad, esto no es un artículo, sino una declaración de amor. Hay personas que te marcan de por vida y servidor le debe tanto a Ray Davies que el único modo en que podría saldar mi deuda es seguir escuchando su música a través de los años. Culpa suya son mis bailes más frenéticos, mis amores más intensos y mis tardes más melancólicas. Poco me preocupa que algunos no los consideren como la gran banda que fueron. Para disgustos ya se inventaron las radiofórmulas. Pero hubo un tiempo en que The Kinks sonaban ¡y cómo! en las radiofórmulas. Eran tiempos mejores, qué duda cabe.

EL “RIFF” QUE LO CAMBIÓ TODO
No había mucho que rascar en el suburbio londinense de Muswell Hill durante la década de los sesenta. La población deambulaba de la fábrica a casa, pasando por el pub, mientras uno de sus vástagos, de nombre Raymond Douglas Davies, se las arreglaba para componer, en el piano familiar, “You really got me”, uno de los hits más versionados de la historia de la música pop. Su célebre riff es obra de su hermano, Dave, con el que recientemente había fundado The Kinks. Anunque, hasta el momento, la trayectoria de la banda podría definirse de errática (algunos singles estilo Merseybeat y una versión de Little Richards), The Kinks no iban a conformarse con eso. Atravesando con una aguja de punto el amplificador de su guitarra, encontraron el sonido que andaban buscando para The Kinks. Peter Quaife y Mick Avory completan la formación de una de las mayores fábricas de singles de la historia y firman discos gloriosos. “Kinks”, “Kinda Kinks” y “Kontroversy” son discos potentes, de aroma garagero, una sucesión de melodías eléctricas capaz de producir la mejor de las adicciones, pero la carrera no había hecho sino comenzar. Y “Face to face” y “Something else”, sus siguientes trabajos, lo confirman. La colección de éxitos por minuto es de vértigo: “Sunny afternoon”, “Waterloo sunset”, “Autumn almanac”, “Well respected man”… no caben mejores credenciales.

LAS JOYAS DE LA CORONA
Tras el preceptivo disco en directo (“Live at Kelvin Hall”), Ray Davies podía haberse dormido en los laureles, pero su inquietud le lleva a firmar dos obras fundamentales de la banda: “The Village Green Preservation Society” (1968) y “Arthur or the decline and fall of the British Empire” (1969). Discos maravillosos e imperecederos, donde dan rienda suelta a sus obsesiones tan británicas, tan proletarias, tan humanas. El primero es una burla, en forma de homenaje, a esa tradición británica de la que, gusten o no, forman parte. Como ya es habitual en Davies, lucidez y nostalgia en estado puro. De Arthur se dice que era la banda sonora para un telefilm que nunca se llegó a rodar: el disco retrata la vida agridulce de un Juan Nadie británico y se desgrana en joyas costumbristas como “Victoria”, “Nothing to say” o “Shangri La”. Después vendrían “Lola vs. Powerman and the Money go round” (que incluía su celebérrimo y coreado Lola) y “Muswell Hillbillies”, su particular tributo al blues y uno de los disco favoritos de quién esto firma.

THAT´S ENTERTAINMENT!
Al final todo artista tiende a, eso que tan mal se les daba a los Ramones, evolucionar. Y tras tocar tanta cumbre, cunde el desconcierto cuando Davies y los suyos se pasan parte de los setenta enredados entre el vodevil y la ópera rock. Afortunadamente, su fina ironía le impide despegar los pies de la tierra y entregarse a visiones mesiánicas, estilo “Tommy” de Thownshend o “The Wall” de Waters. Son los años de “Preservation”, “Schoolboys in disgrace” o “Soap opera”. La gráfica de genialidad desciende pero, en toda la obra de Ray Davies, puede rastrearse su mirada, heredera de la de Dickens o Chesterton. Y las melodías, que salvan a la banda de la catástrofe total durante los confusos ochenta, cuando el sonido de The Kinks ya en poco recuerda al de sus días de gloria, escorándose peligrosamente hacia el A.O.R. Admito que disfruté con “Sleepwalker”, “State of confusión”, “Think visual” o “U.K. Jive” pero no recomendaría a nadie que se introdujera en la discografía de la banda por la puerta de salida.
En 1993 “Phobia” supone el canto de cisne The Kinks. Un disco que abunda en el estilo elaborado que han practicado durante su última etapa. Un digno cerrojazo, con una colección de canciones que merecían más atención de la que obtuvieron (ninguna). “To the bone” aparecerá años después como recopilatorio oficial, a base de versiones de éxitos atemporales. Como reza el poema, siempre quedará la belleza en el recuerdo.

HOMBRE SOLITARIO
Ray Davies desaparece un tiempo, para regresar con un libro bajo el brazo: “X-Ray” su propia “biografía no autorizada” y se sube a los escenarios para leernos algunos párrafos de la misma. Naturalmente, ameniza a la platea con parte de su clásico repertorio en formato mínimo, de una o dos guitarras, lo que no fue óbice para que, en su recital del Palacio de Congresos de Madrid, más de un espectador (entre los que me cuento) terminara literalmente de pie, saltando sobre la butaca.

Después del revival, nuevo silencio creativo. Se tienen noticias de sus frecuentes viajes al sur de Estados Unidos, donde conocemos que ha sido víctima de un tiroteo en plena reyerta callejera. Todos nos preguntábamos qué buscaba Ray a orillas del Misisipi, pero hasta 2006 no muestra los frutos de su inmersión sonora. En “Other people´s live” se pueden, efectivamente, rastrear los ritmos de Nueva Orleans y ciertas sonoridades latinas, incluyendo algunas estrofas en castellano. De nuevo, un buen disco, de sonido algo denso pero coherente con su trayectoria de genial letrista y melodista. Algo debe andar moviéndose dentro de la cabeza del artista para que, en poco más de un año, nos entregue este “Working man´s café” que no es sino la continuación del anterior, con una producción más acorde al género rockero, de aires sureños, que ahora practica. Que sea por mucho tiempo.


(Versión integra del artículo publicado en el último número del periódico Diagonal y que tuvimos que acortar por motivos de maquetación.)