Sunday, April 01, 2007

JESUSITO DE MI VIDA

Una de las pocas ventajas que tiene acudir al trabajo a horas intempestivas es que uno asiste a estampas de lo más pintoresco. Esta mañana, domingo de ramos, el paisaje de primera hora resultaba diferente del acostumbrado. La procesión de zombies que regresa a casa, como restos de un naufragio de licor, era desplazada por familias engalanadas de domingo que acudían a misa de ocho, con los cuellos almidonados y el pelo untado con gomina. Las gitanas pregonando sus palmas y ramos y el olor a incienso inundando los alrededores de la iglesia de San Francisco. El conjunto transmitía una impresión como de otro tiempo. Pero, en mitad del cuadro, resistiendo al invasor, tres borrachos, agitando ramas de olivo, saltaban cantando “¡O-SA-NA-O-SA-NA!” ante la mirada perpleja de los feligreses. No he podido evitar esbozar una sonrisa mientras subía al autobús.

5 comments:

Anonymous said...

:D

poético, cómo minimo.

Cláudia

Burbano said...

La verdad es que observar a determinada clase de borrachos (Los hay también muy patéticos) cuando uno está sobrio, suele ser muy divertido. Estos debían ser de esa clase.

tu hermano said...

ayer a las 4 de la mañana ya estaban poniendo los puestos de ramos en la basilica de al lado de nuestra casa para no quedarse sin sitio.....

y hoy en nuestro barrio he visto una boda china que nunca habia visto ninguna

David said...

OHHH SANNA HEY SANNA SANNA OOH SANNA HEY SANNA OH SANNA-AAAAAA OH JESUS JEEESUS MUESTRAMEEEE TU LUZ SANNA OH SANNA HEYY SUPERSTAAAAAAAAARR

lavirgendelmamen said...

No me extraña la risa... jeje, que bueno. Te imaginas que hubieran dicho OSAMA ???